A grito angustiado y derramando lágrimas infinitas: "Mamáaaaaa....si me mandas a un sitio a pensar...me partes el corazón en mil pedazos, se hace gotitas y luego no lo voy a poder unir porque son pedacitos muy pequeños y aunque ahora me pidas perdón...no te puedo perdonar porque los trocitos de mi corazón no los puedo unir...en muuuucho rato. Está hecho añicos, mijitas"!!!!
Eran las 8, hora de cena en casa. Andaba chillando con su hermano inmersa en juegos gritones, como suelen hacer los niños. Le dije, varias veces, que "por favor" no chillara, me dolía la cabeza y me molestaban especialmente los gritos...insistió, como todos hacen, sin maldad, sin darse cuenta, sin pliegues, de manera inconsciente y...le dí la orden...la cogí la saqué de la cocina y le dije que pensara, un ratito, en por qué le advertía que no diera gritos...Nada más, no lo hice con genio, no le grité, no usé un tono amenazante...sino con tranquilidad..para que recapacitara...y...La herí...
"Nunca me habías hecho eso, no me gusta que me castigues...porque para mí, sacarme lejos es castigo!!!!!"...
"No te he castigado, cariño, sólo quería llamar tu atención y que pensaras que gritar constantemente es un horror para los que estamos al lado...".
"Síiiiii, es castigo, y nunca me habías castigado. Tú nunca me habías hecho eso...y ahora sé que tú también castigas, mamáaaaaa, no es justo. Tú nunca me habías castigado, en toda mi vidaaaaa!!!!!!".
"No lo volveré a hacer...te lo juro...cariño, si te duele tanto tanto...no lo haré nunca mas".
"Síiiii, me ha dolido mucho, y no te voy a perdonar en mucho rato. Eso me lo hicieron cuando era pequeña, y no me gustaaaaa!!!"...
"Quién, hija, quién te lo hacía..."
"No sé...tú...?"
"No hija...yo...no, ni papá"
"Yo quiero ser feliz, ser buena para que no me castigues, me quiero portar bien para que me quieras y quiero tener tener muchos amigos y gente que me quiera mucho. Sólo quiero que me quieras como cuando era pequeña"...
"Tú eres muy buena, mi vida, y te portas fenomenal...que te regañe no tiene nada que ver con el amor nuestro, que siempre será del 100 por 100...pero las madres tenemos que educar y enseñar...y a veces, se discute y no pasa nada...Luego se habla y se llegan a acuerdos de lo que nos gusta a unos y a los otros...Y nosotros ya lo estamos hablando...Yo ya sé lo que no te gusta nada, para no hacertelo más...Yo tb te explico lo que a mí no me gusta, y así tú ya lo sabes...Pero...querernos?...nos queremos siempre a tope...lo entiendes"?
"Sí, pero tú me has castigado y me ha dolido mucho..."
Por qué tanta inseguridad, por qué ese nivel de agradar tan alto???...Madremarte en su blog hablaba ayer de los duelos...nuestros y de nuestros hijos...Será uno de esos pequeños duelos que ni ella entiende???
Mi niña llegó "perfecta", muy pequeña, un bebé sano, bien cuidada, amada, con apego hecho, con sus sentimientos y emociones normalizadas...la cuidó una señora cuyas fotos con ella en sus brazos son un tesoro para mí, no sé si para ella...Y?????? He leído mucho sobre todo esto...y a nuestros hijos siempre les quedan secuelas en mayor o menor medida, causadas por sus abandonos...por esa herida primaria...
No pensé que fuera a reaccionar así, con tanto dolor, con tan profunda tristeza...fue casi una acción mecánica...sin importancia...la trasladé, simplemente, para que dejara de hablar a gritos, cosa que hace muy a menudo, y...saltó...
"Mamá...es que yo soy muy sensible del corazón y tú ya lo sabes"...
Su corazoncito estaba partido "en mil pedazos" y se lo partí yo, su mamá...A ella, que no se merece más que abrazos y cariños, que es una de las mejores personas que conozco---Y voy yo, inmbécil de mí, y le rompo sus esquemas...le parto el corazón...
Mi corazón tb se me partió, al oirla...tan herida.
Lloré amargamente, mezclamos nuestras lágrimas y la abracé fuerte, le pedí PERDÓN, y...le prometí que nunca más haría eso...Nunca...Nunca...
No lo haré nunca más...