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lunes, 1 de julio de 2013

Otro niños son más felices que yo

-"Mamá, yo creo que hay niños más felices y otros menos. Y yo soy de los segundos. Hay niños más felices que yo"
-"Ah! Si?...y por qué no eres tú tan feliz como otros niños, te ocurre algo?"
-"Porqué hay niños que no piensan en nada malo, mira Hong...yo creo que él es más feliz que yo. Yo pienso muchas veces en cosas malas, en los esqueletos que se quedan en la tierra y no van al cielo, en brujas muy feas, en que me muero o tú te mueres, y entonces me pongo muy triste y vivo menos feliz".
-"Bueno claro, hija, si piensas esas cosas, es normal que estés más triste...Es cierto que hay otros niños más felices que tú y personas adultas que viven más felices que yo, por ejemplo, porque no dan tanta importancia a las cosas y no las piensan tanto, y sufren menos. Pensar es muy bueno, pero hay que alejar las malas ideas, porque nos torturan...¿qué hay que hacer, hija, cuando uno piensa esas cosas malvadas que nos causan angustia?...Mandarlas con la mente a paseo...fuera malos pensamientos!!...y cuando te vengan, hay que cambiarlos por otros estupendos...piensa rápido en algo que te encante...por ejemplo un par de huevos fritos con patatitas...hace???
-"Síiiiiii, qué rico, en eso voy a pensar, vale, ya así se irán la muerte, los esqueletos y las brujas".

Pensar...o no pensar, qué dilema...con qué nos debemos quedar?. Los que tanto pensamos sufrimos más, sin duda. Pero...cómo no hacerlo?

6 comentarios:

  1. Una madre muy especial me dijo un día "Si tuvieras un deseo para tus hijos, uno sólo ¿cual sería?" no lo dué ni un segundo "que tengan una vida feliz". No sigas pensando.

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    1. Y cómo le digo eso a mi hija, si en el pensamiento está la esencia de la libertad, aunque tb de la más férrea esclavitud...????
      Mei

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  2. Yo no puedo dejar de pensar, nunca. Y muchas veces me siento tan miserable. Muy sabia tu niña!!!

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  3. Creo que no somos nuestros pensamientos, tanto sean buenos o terribles, creo que somos mucho, mucho más que nuestros pensamientos.Pero para poder llegar ahí, tengo que aprender a dejarlos atrás. Y eso si que es difícil, pero a veces sentimientos y pensamientos me ahogan y no hay quien aguante estar en mi cabeza....;) OMMMMMMMMMM
    Itsaso

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  4. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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    1. Y cómo podemos separarnos, para sobrevivir con felicidad, de nuestros peores pensamientos? Esa es la clave...Hice meditación y me costaba una inmensidad, lanzar los pensamientos fuera de mi...He tenido que ensayar muchísimo y a veces, los tengo tan prendidos de mis neuronas que sólo me queda asumirlos, padecerlos y luego sesurgir...abandonándolos en el fondo del fango...Mi hija sigue mis pasos y, dentro de lo que ya he aprendido y vivido, intentaré que ella llegue antes a ese "fuera malas ideas"...ojalá lo consiga para sufrir menos...Besos a todas...
      Mei

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