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lunes, 15 de octubre de 2012

Superlady...Hay que ser super...

Se puede ser todo?

Se puede hacer todo?

Se puede con todo?






NO...Sinceramente creo que, aunque todas lo intentamos, que no quede de nuestra parte lograr la igualdad...Pienso que NO puedes estar en todos los lugares, al mismo tiempo y al cien por cien de tí...y eso, insisto, que nos lo exigimos constantemente, porque si no, parece que no das la talla, que eres lo menos que te quisieron hacer durante siglos y que efectivamente estar por detrás de ellos...tan lúcidos, brillantes y efectivos..

Aunque eso, precisamente, es lo quieren muchos, que aspiremos a estar, a hacer TODO...Que, en nuestra tenacidad para ser entendidas de igual a igual, podamos con lo que ellos no son capaces...quizás lo quieren para mostrar nuestras debilidades y la imposibilidad de hacerlo todo y además bien...y tacharnos de flojas, incompetentes, o cosas peores...puede ser, histéricas, instables y desequilibradas???.

Somos personas, antes que mujeres, aunque no, para muchos de ellos NO...son muchos los que nos califican de mujer y luego de persona...

Una vez una prima mía me comentó que una no podía ser madre y trabajadora y hacer las dos cosas perfectas, alguno de estos papeles sociales asignados, saldría en desventaja...No me lo creí...claro que yo por aquél entonces no tenía hijos...

Luego fuí madre...han pasado los años, y el otro día, me decía un compañero de trabajo que como madre me admiraba, que le parecía un ser excepcional, que era una madre perfecta...pero esa esfera de mi vida, que me hacía tan honorable, me estaba restando interés, perfección, espacio a mi desarrollo laboral...Me veía más desinteresada, conformada, más ausente...sin muchas aspiraciones a subir...
"¿Acaso es que no hago bien mi trabajo?", le dije...y luego pensé: yo creo que trabajo muy bien...aunque, para mí,  la cuestión es que ahora balanceo mi vida privada y mi vida laboral...en un intento de que mi parte personal y familiar nunca salgan perdiendo...y ¿esto es lo que se vé en el trabajo?...que ¿estoy desinteresada?...
No les cae bien que lleves a tus hijos al médico, que hables de ellos a diario, que sonrías con otras mamás empleadas con sus ocurrencias, rabietas o trastadas...Ni que comentes tus anhelos tus miedos o tus satisfacciones con ellos...No soportan que vengas feliz a trabajar porque tu hijo ha dicho "sí"...o "papá"...o "aiosss"...o tu niña te ha dejado la carta más dulce y bonita del mundo a lado de la taza de café...o te ha dicho hoy lo mucho que te quiere...y lo buena mamá que eres...

Efectivamente estoy en el trabajo, pero no como antes...por qué? porque ya no quiero estar así...y a veces porque ya no puedo estarlo...He querido nivelar la balanza a mi favor y en favor de los míos...

Y dicen que nosotras somos difíciles de entender...No será lo contrario...que ellos no son capaces de entender nada de la esencia de las cosas...? que nos exigen más para acomodarse ellos? que nos reclaman ser super para descargar en nosotras sus neuras y responsabilidades, para luego marcarse ellos los tantos laborales?
En fin...yo solo sé cuales son "mis esencias" de vida...

4 comentarios:

  1. Durante años el objetivo parece ser el trabajo (centra tus objetivos, tus esfuerzos, tu tiempo libre con cursos y reciclaje...) pero la maternidad, pienso que especialmente si te pilla mayor, te hace cambiar de metas. Personalmente sufrí tal decepción en el trabajo que me hizo desvincularme de él (lo sufrí y mucho) y ahora sin duda el puesto que ocupa en mi vida está muy por abajo... Trabajo bien, pero sin implicarme y eso se nota...

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  2. Convertirse en madre cambia las prioridades. Trabajo y cumplo, pero mi prioridad es mi hija. Hace poco tuve oportunidad de luchar por un mejor puesto y no lo hice pues implicaría robarle tiempo a mi hija, y por ahora y hasta que sea independiente, ella es el centro de mi vida. Me encanta haberlas conocido, hablar el mismo idioma. Un abrazo a las dos

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  3. Hasta tener a nuestros hij@s hemos sido trabajadoras incansables,siempre al pie del cañon y de una disponibilidad casi absoluta,porque eso quizás nos llenaba en ese momento.Ahora tenemos algo que nos llena más y son nuestr@s hij@s,pero eso no quiere decir que no nos importe el trabajo,pero de otra manera.Nuestras prioridades son otras y la vida va demasiado deprisa para no disfrutarla.Nuestras aspiraciones son un beso,un achuchón,una sonrisa....todo eso nos hace más felices y eso es lo que cuenta.

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  4. Ayer mi hijo Hong quiso dormir con mamá...qué momentos...como para perderselos, verdad? Hicimos signos, nos reímos, nos comimos a besitos...el daba saltitos y me decía "ma má"...con esa vocecita a la que tanto le cuesta hablar...ay! madre!...Eso no lo entienden muchos de ellos...muy pocos los disfrutan como momentos únicos, que es lo que son...Y si nos perdemos esas gotitas de felicidad...qué c---ño hacemos en este mundo???
    Con mi anterior horario, antes de ser mamá, ésto no podría haberlo hecho...ni ensueños...mi llegada a casa eran las 11 de la noche...Y aún recuerdo la cara de mi jefe cuando le dije que tras mi maternidad...cambiaría de turno laboral...No se lo creía!!! Pensaba que estaba de broma...
    Trabajo sí...cómo para despreciarlo tal y como están las cosas!!...pero...sin robarnos la vida...sólo ocupando el espacio que se merece...ni más, ni menos...Gracias guapas...!!! Ya veo que hay muchas mamás en la misma honda....!!!!
    Mei

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