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jueves, 24 de febrero de 2011

De "por qué a mí" A "por qué no a él"

A lo largo de estos, casi, dos años, todos hemos cambiado...pero los que más mi hijo y yo.
Hablando de mí...os cuento cómo ha ido cambiado la frase de "por qué a mí", que ha evolucionado a "por qué no a él"...Cuando sospechábamos de que en Hong algo no iba bien, al los 15 o 20 días de llegar de China, hay que dar un tiempo a nuestros pequeños, y más cuando conocimos su discapacidad, no podía dejar de repetirme de manera obsesiva la misma frase, la que se repiten miles de seres humanos ante una adversidad en la vida, cuando te siente hundido y defraudado por los acontecimientos...No podía creer que aquello me estuviese sucediendo realmente. Le tocaba el turno a mi yo herido profundamente. Lo que tenía que haber sido el segundo momento más feliz de mi vida, un nuevo hijo, se convirtió en un drama, en una pesadilla.
Recibí ayuda de muchos rincones, mi familia, mis amigas y amigos, aunque la más efectiva fue la de una profesional, Piedad, mi psicóloga.
La terapia duró todo el verano y parte del otoño y...ella me ayudó a convertir ese pensamiento, "yo", en "él", y mi pregunta cambió a "por qué no a él"...¿Por qué no le podía tocar a él, Hong, la fortuna de tener una madre? y un padre? y dos abuelos? y dos abuelas? y tios? y primas? y...y...y...y un hogar? Y por qué no? Y dejé de mirarme a mi ombligo...y comencé a verlo a él, era mi hijo, tan pequeño y lo sería para siempre...
Fue un día, de pronto, sin previo aviso, dejé de pensar en mí, en mi mala suerte, en cómo me habían engañado, en cómo me había arriesgado tanto, en cómo todo había salido mal...y comenzé a pensar en mi HIJO, con mayúsculas, en cómo lo habíamos salvado de una muerte, en vida, segura. Lo habíamos sacado de la trastienda de un orfanato de fachada rosa, en donde seguirán viviendo muchos niños destinados a morir porque no tienen el amor de una familia que los saque de las profundidades de la soledad, porque esa soledad, la que traía mi hijo, es perder la vida un poco cada día. Lo conté hace un tiempo a alguien, Hong ahora tiene dignidad como ser, como niño y como hijo; es alguien destacado dentro de un grupo, su familia; se le tiene en cuenta y posee decisión; es un niño superamado y él lo siente y eso es lo más importante para un pequeño que acaba de salir a vivir, sentir que importas y que se mueren por tí a cada segundo de tu pequeña vida...y eso es lo que nunca tuvo Hong, en sus primeros 14 meses de infancia, ni lo que muchos otros tendrán nunca.
Sé ahora, que fue entonces, cuando todo comenzó a cambiar...y cuando me sentí cada día más su madre...cuando fui menos yo y más él.

Al hilo de...ser madre

Nueva publicación...
 
 
 
Aquellos a quienes elegimos como hijos configuran nuestra alma. Yo elegí tener a mi hijo José y él me ha enseñado a mirar la vida y a mí misma a través de sus ojos. Este libro recoge esa mirada y todas esas cosas que me hubiera gustado que alguien me contara, primero, sobre lo que significa ser madre y luego, sobre ser madre adoptiva. Cosas que casi nunca se dicen y yo eché de menos.

...Nadie me dijo que llevaba tiempo saberse madre, llevaba tiempo, horas, minutos, tardes de parque, lavadoras, purés y peluches llegar a saberse madre. Ni que ese tiempo adquiría otra dimensión, que entras en un tiempo que no es el tuyo, porque el tuyo murió y el nuestro aún no ha llegado. Ni que habría momentos en que deseabas parar el tiempo, y otros que pasara tan deprisa que no pudieras ni vivirlo

(...)Pero, sobre todo, no sabía que llegaría un momento donde las fronteras de mi ser no estarían en mi piel sino en la suya, en el que miraría mi vida a través de sus ojos, y la vería cargada de otros colores, de otros brillos y otras penumbras. No sabía que yo también nacería de nuevo...

Soy psicóloga infantil, y estaba acostumbrada a trabajar con familias. Ahora soy madre. Mi hijo José y yo somos, como dice él, una familia de dos y muchos más. Este libro recoge nuestra historia. Pero mi testimonio en este libro no es sólo como madre ni sólo como profesional. Estas páginas pretenden ser mi voz, una única voz, porque ya no puedo separar la madre y la profesional. Ni puedo ni quiero.

Escribe Rosa Regás en su prólogo al libro:

“…La verdadera libertad, la de luchar por ser quienes queremos ser, compartir la vida con quien queremos compartirla y crear un vínculo de profundo amor con un ser nacido de nuestra propia elección, creado y amado por el efecto de nuestra conciencia y de nuestra voluntad. Sólo por esto ya somos mejores nosotros y, en buena parte, el mundo que nos toca vivir. Transmitir esos descubrimientos y esas vivencias es colaborar de la mejor manera posible al desarrollo de las facultades que tenemos a nuestro alcance para mejorar el bien de todos, es pasar de lo particular a lo general, del egoísmo a la generosidad.

Así es este libro que tengo el honor de prologar: la lucha por un mundo mejor a partir del conocimiento de lo que nos ocurre. Un ejemplo definitivo de compromiso social y familiar, utilizando para ello valores tan positivos como la conciencia, el pensamiento, el sentimiento, el amor, todos al servicio de la libertad.”  


miércoles, 23 de febrero de 2011

Yo soy tuya




Pienso, desde hace tiempo que, nosotros somos de nuestros hijos, nos hacemos sus incondicionales y sus seguidores...no ellos nuestros...
He leído en un blog algo que me ha despertado este sentimiento...que sentí hace ya unos 4 años y que mantengo...
Surgió cuando, en un restaurante, un señor miró a mi retoño y me dijo "es suyo?" y yo le contesté "no, yo soy suya, su madre"...
Leed esto...en el blog "criar en contravía", me ha encantado!!!!

martes, 22 de febrero de 2011

mamá...¿jugamos?

"A embarazadas, a adoptadas o a encontradas"...Este es el nuevo juego de mi otro retoño...desde hace unos pocos días...La otra mañana me miró fijamente y muy seria y me dijo: "yo no quiero estar nunca solita"...
Me da que su cabeza está trabajando mucho en pensamientos que debe estar procesando...
Este es ahora el juego, o estoy embarazada y salgo de tu tripa, o te adopto y voy a por ti a la Conchinchina, o te encuentro en la calle, en una cesta, y te recojo y me convierto en tu mamá...¿de dónde se ha sacado esta idea?...aún no hemos ahondado en cómo pudo ser exactamente su abandono, porque poco sabemos, sólo nos dijeron el lugar pero no el cómo...si fue en una cesta, en una caja, o en las mismas manos de alguien...es una incógnita.
Está, eso es seguro, atando cabos...y me lo pone fácil, jugando es más cómodo contar las historias...sin duda...

lunes, 21 de febrero de 2011

Profundamente

¿Cuándo se empieza a querer a un hijo profundamente? ¿Cuándo empecé a querer a mi hijo profundamente?

Quizás esta pregunta os suene a...¿cómo?...Siendo madre se supone que a tu hijo lo quieres desde el inicio, desde el principio, desde que te lo ponen en tus brazos...y como madre sientes que debe de ser así...es obligatorio?...Xiao ya sabe de qué le hablo.

El caso es que a Hong lo quise nada más comenzar mi segundo expediente adoptivo, ya lo sentía; lo quise cuando llamaron para anunciarnos que él existía...lo ame más cuando lo ví, su primera imagen; lo amé cuando lo pusieron en mis brazos....¿qué pasó entonces que no pude amarlo profundamente cuando comprobé que algo no iba bien en él?...A veces, no soporto el dolor que siento cuando recuerdo que no quise a mi hijo como hubiera debido amarlo, profundamente, desde el comienzo de nuestra historia filial...¿fue el choque que recibí, que me incapacitó para actuar como debería haberlo hecho?...quedé paralizada...¿se puede paralizar el corazón de una madre?
En un blog que visito, de vez en cuando, se habla del apego y del vínculo...creo que yo no hice el apego de inmediato con mi Hong, me costó reconocer y asumir más de lo que yo estaba dispuesta querer en mi niño...el que soñé, no el que la vida me dió...Esto me ha costado meses. Ahora, que ha pasado el tiempo, cuando las cosas poquito a poco van cambiado o cuando yo las voy viendo con otra óptica, sé y siento que adoro a mi hijo y que lo amo profundamente tal y como es...tal y como será...tal y como fue...tal y como debía haber ocurrido desde nuestros inicios juntos...


niña y rubia

Hablando de prepararnos para ser padres y madres adoptadas, en la entrada anterior...he recordado un caso, para mí, tremendo...Tras muchas, muchísimas inseminaciones, in vitros, pruebas, tratamientos y como último y no gustoso recurso, la adopción, conocí a una pareja que se lanzó a adoptar a su hija, sí, hija porque ellos lo tenían muy claro...sería niña...y claro! no, no fueron a China a por ella, no...sería niña y sin rasgos orientales, sería niña y con rasgos caucásicos que ¿ son los más parecidos a los europeos-españoles, o que pueden serlo? si el español no es descendiente de Abderramán...y salió de la mezcla los alemanes que hicieron colonias en nuestro pais con Carlos III...


Durante el proceso supe de detalles tan hirientes y humillantes para la que ahora es su hija, que si ella los conociera, abandonaría ahora mismo a esos padres "postizos"...no los puedo calificar de otra manera...
Han pasado unos pocos años, 5 concretamente, la niña llegó, la vistieron de lazos, rosa y puntillas, la enseñaron, la mostraron y...de nuevo vuelvo a saber de ellos...en concreto de ella...y me cuentan que en el cole la feliz y caucásica mamá, que se tiño el pelo de rubio y todo quizás para que el parentesco con su niña sea más real, la niña, ya lo habréis imaginado vino de Rusia...esa mami va contando las más graciosas anécdotas de cuando su hija nació en España, de cuando ella estaba preñada, de cuando la nena era bebé, llegó a este hogar con casi 3 años...en fin...tremendo, para llorar...o no??? Lo más curioso es que en el cole hay otras mamás adoptadas que saben de su historia, pero eso no es impedimento para esta mujer que insiste en sus insinuaciones de que su hija puede ser bio...Sabrá la nena que nació en Rusia, de otra mamá y que fue adoptada por estos papis??? Qué gran desastre!!!



Algunos es que NO quieren prepararse porque no saben ni lo que están haciendo...bueno sí...tener una pequeña muñeca que enseñar a todos...o para que los cuiden cuando sean unos vejestorios...

domingo, 20 de febrero de 2011

Prepararse para adoptar

Hace...uff!! demasiado tiempo que comencé mi primer proceso adoptivo...junto a mi pareja...Nunca nos planteamos ir más allá de un embarazo natural, negamos tratamientos y pruebas y torturas...con lo que...comprobado que no había embarazo espontáneo, iniciamos con rapidez un expediente de adopción de un menor...Nuestro primer pais fue Panamá, luego vino Rusia, más tarde Rumanía y...finalmente China que me regaló a mis hijos.
Ahora que ha pasado tanto tiempo, y tengo perspectiva, puedo comprobar lo mal preparados que estamos para afrontar la adopción de un niño, no del gran amor que estábamos dispuestos a darle, ese era inmenso, hablo de la preparación pura y dura necesaria para afrontar lo que te puede sobrevenir o te va a venir...Y lo digo desde el punto de vista más congnitivo, en el que debieron tener más implicación las administraciones.  Durante el proceso, nos observan, nos psicoanalizan, nos preguntan, averiguan...pero no nos forman y poco nos informan. Ya sé aquello que dicen algunos de que "para ser padres bio se necesita bien poco"...a mí no me vale, porque yo sí me exijo como madre, bio o adoptada.
Hay que preparse para ser madres del corazón, a conciencia...A pesar de que no lo hicieron los psicólogos, funcionarios, y los trabajadores sociales que nos invadieron, en mi caso de una manera muy amigable, por cierto, yo sí lo intenté...aunque reflexiono, despues de tanto tiempo, y creo que me faltó la formación de los profesionales, los que saben de esto y los que conocen los efectos de toda esta historia trepidante de la adopción de nuestros hijos. Hace poco leí que en Italia están meses de cursos formativos, y que más de la mitad, abandona el proceso...Genial!!! Deben quedarse los que sí quieren preparse a fondo.
Claro que, si nos paramos a pensar...en España...¿quién sabía, hasta hace poco de esta manera de formar una familia, cuando todo era oculto?...
Y es que ser madre "adoptada", como yo me califico, porque son ellos quienes nos adoptan o no como sus papás y mamás, es ser mucho más que ser madre...si quieres intentar hacerlo lo mejor posible, evidentemente.
Es más porque:
hay que saber imaginar más, pero sin mentiras
hay que saber profundizar más, pero con simpleza
hay que tener más respuestas a más preguntas muy personales y complicadas
porque hay que curar heridas profundas que surgen desde la misma concepción de nuestros hijos
porque hay que aceptar más
porque hay que arriesgarse más
hay que amarlos profundamente, más
porque hay que amar el pais en el que nacieron
porque hay que darles la mano para rebuscar en su pasado, en ese del que no conoces nada
hay que hacerles ver diferentes y maravillosos
porque hay que ser cada día, siempre, y infinitamente, incondicionales
porque hay que llorar junto a sus lágrimas y enjugarlas y comprenderlas
hay que defender la igualdad más
y luchar contra el racismo más
y contra los cotilleos
y contra el dolor personal
porque hay que saber sufrir con esperanza, por él o ella
porque hay que reir más y más fuerte
porque hay que hacerlos los hijos más hijos
hay que respetar más, y ser más entrometido
hay que tener la piel muy fina



En fin que yo, a los que esperan ser distinguidos por esta manera de tener un hijo, porque para mí es una honorable distinción que me ha hecho la vida, les invito a que se preparen porque para conseguir todo lo anterior...ufff!!! hace falta estar preparados...o no????

ORGULLO

Todo lo que avanzan nuestros hijos nos llena de una felicidad especial...pero más, cuando tu hijo tiene una discapacidad y se esfuerza por superarla, esa superación no tiene palabras para describir lo que sientes como madre...Desde que Hong llegó a casa...su vida ha estado llena de visitas a profesionales varios, primero para averiguar qué le ocurría y luego para ir arreglando su "desarreglo"...ha sido un camino intenso y cansino en muchas ocasiones, para nosotros...pero más para él...Mi niño se ha adaptado muy bien a todos sus compromisos que son varios, por la mañana su incorporación a su escuela infantil con atención temprana incluída; y por las tardes sus sesiones de logopedas...Un portento, diría yo, que es mi pequeño...teniendo en cuenta todo lo que ha tenido que superar, desechar y avanzar...
Hoy estoy especialmente orgullosa de él...por las palabras que ayer nos  volvió a regalar uno de sus logopedas, el que primero lo atendió. Salió de su sesión derrochando alabanzas para Hong y expresando todo lo que aprende...aunque lo que más me gustó fue cómo lo definió...como el niño más trabajador que tiene y el que más ha evolucionado y cambiado desde que llegó...un primor...un orgullo...