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viernes, 21 de octubre de 2011

Juventud...divino...¿qué?

Extraído del blog "Avui, el mellior día".




Hoy he recibido un email de la abuela de mis hijos con estas cuatro frases, y he
de reconocer que cuando he sabido el desenlace me ha sentado bastante bien.
El powerpoint empieza así :
El médico inglés Ronald Gibson comenzó una conferencia sobre conflictos
generacionales citando cuatro frases:

1. Nuestra juventud gusta del lujo y es maleducada, no hace caso a las
autoridades y no tiene el mayor respeto por los mayores de edad. Nuestros hijos
hoy son unos verdaderos tiranos. No se ponen de pie cuando una persona anciana
entra. Responden a sus padres
y son simplemente malos.

2. Ya no tengo ninguna esperanza en el futuro de nuestro país si la juventud de
hoy toma mañana el poder. Porque esta juventud es insoportable, desenfrenada y
simplemente horrible.

3. Nuestro mundo llegó a su punto crítico. Los hijos ya no escuchan a sus
padres. El fin del mundo no puede estar muy lejos.

4. Esta juventud esta malograda hasta el fondo del corazón. Los jóvenes son
malhechores y ociosos. Ellos jamás serán como la juventud de antes. La juventud
de hoy no será capaz de mantener nuestra cultura.


Después de estas cuatro citas, quedó muy satisfecho con la aprobación que los
asistentes a la conferencia daban a cada una de las frases dichas, entonces se
propuso a revelar las fuentes :


1. La primera frase es de Sócrates (470-399 a.C.)


2. La segunda frase es de Hesíodo (720 a.C.)


3. La tercera frase es de un sacerdote del año 2000 antes de Cristo.


4. La cuarta frase estaba escrita en un vaso de arcilla descubierto en las
ruinas de Babilonia (actual Bagdad) y con más de 4000 años de existencia.


Luego de un breve silencio mientras miraba a los ojos a los integrantes de la
audiencia, finalmente dijo:


Padres y madres de familia: relájense, pues siempre ha sido así.


Bueno, esto ayuda no?

3 comentarios:

  1. Yo creo que hay razones fundadas para mantener la esperanza en nuestros jovenes. Me preocupa más la generación de adultos que parecen anestesiados, resignados, vencidos, aceptando sin más que una realidad mejor no es posible.

    Mis jovenes, (mis hijos mayores y su entorno)son gente comprometida, autocrítica, solidaria y con ganas de cambiar el mundo. ¡Benditos sean!

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  2. Jajajaja! Buenísimo. Esos pensamientos son el síntoma inequívoco de que nos hacemos viejos (entre otras cosas). Por suerte yo aún me siento joven, espero que durante mucho tiempo.

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  3. Muy bueno!!

    Y cuánta razón... tenemos que tener fe en que nuestros hijos vayan a hacer cosas buenas y consigan ser felices...

    Besos!

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